¿Qué ver?

Iglesia Parroquial de Santa María Magdalena: Es uno de los mejores ejemplos de la arquitectura gótica madrileña. Su construcción abarca desde los primeros años del siglo XV hasta el primer cuarto del siglo XVII. De planta basilical con tres naves, cuenta con cinco capillas en los laterales. Los retablos son barrocos y platerescos. Entre ellos, resalta el del altar mayor, de tipo churrigueresco, atribuido a Narciso Tomé. A su izquierda, en una capilla lateral, se encuentra el denominado “Cristo de Cisneros”, donado por los Reyes Católicos, además de un sepulcro plateresco y los restos del poeta Juan de Mena.

Ayuntamiento: Construcción de características renacentistas con elementos góticos (como el arco de la entrada), que sirvió como almacén de grano para las épocas de escasez. En la parte superior derecha, encontramos una lápida con el escudo cardenalicio arzobispal de Cisneros, su promotor.

Abadía de las Madres Concepcionistas Franciscanas Descalzas: Del siglo XVI, destaca el retablo de su iglesia, obra del siglo XVII del escultor Michael Tomas, con la Inmaculada Concepción como tema principal. Interesante también resulta la fachada del templo, de tipo renacentista.

Ermita de Nuestra Señora de la Soledad. Levantada en diferentes fases a partir del antiguo Humilladero de la Vera Cruz (siglo XV), presenta elementos góticos y barrocos. De planta de cruz latina con nave única, se convirtió en santuario de la Patrona de la localidad en el siglo XVIII, época de la que data su interesante camarín con bóveda pintada.

Monasterio Franciscano de la Madre de Dios: Fundado por el Cardenal Cisneros y destruido por las tropas de Napoleón, del que sólo queda la espadaña del siglo XVI y restos de muros.

Convento de las Carmelitas de la Caridad: Construido a finales del siglo XIX como fundación benéfica para la enseñanza de niños pobres. Se compone de iglesia de estilo neogótico, casa convento, aulas y residencia. La fachada, con rosetón y espadaña, ha sido restaurada recientemente.

Plaza de la Montera: Pintoresco espacio en el que se pueden apreciar buenos ejemplos de arquitectura civil. En ella se levantaron dos hermosas casas solariegas en los siglos XVII y XVIII, realizadas en estilo típicamente castellano, basado en el ladrillo y la piedra. En la actualidad, mantienen todo su esplendor y conservan sendas cuevas-bodegas en su interior, muy frecuentes en las viviendas del casco histórico.

Palacio de Salinas: Su construcción se asocia al taller de Gil de Hontañón, en el siglo XVI. En la actualidad, sólo se conserva la fachada del edificio original, de estilo renacentista, considerada como la antecesora de la de la Universidad de Alcalá de Henares.

Alfolí de la Sal o Alhóndiga: Antiguo mercado, edificado entre los siglos XIV y XV, que luego se convirtió en almacén de sal, o alfolí. Hoy en día, rehabilitado como restaurante, con posibilidad de visitar sus cuevas.

Hospital de la Santísima Trinidad: Fue construido en el siglo XV, aprovechando la mezquita y la sinagoga antiguas. Actualmente, alberga la Casa de la Cultura, tras su reciente reconstrucción, en la que se han mantenido elementos mudéjares y góticos de épocas anteriores.

Centro Montalbán: Edificado en 1915 para funcionar como escuela de primaria. Hoy es la sede de la Biblioteca Municipal.

Puerta del Cristo de Burgos: En su origen, uno de los accesos de la casi desaparecida muralla medieval. Se trata de un arco de medio punto con dovelas de piedra, donde había una hornacina con una talla de un Cristo.

Atalaya de Arrebatacapas: Una de las seis torres de vigilancia construidas por los musulmanes en la vega del Jarama para la protección de Toledo. Data del periodo emiral, siglo IX. Situada en las afueras del municipio, en la carretera M-131, en dirección a El Berrueco.